jueves, 30 de junio de 2005

Comparación

Dos vendedores ambulantes hablando en Constitución luego del 4 a 1 de Brasil a Argentina:
-Y, esto es para que vean que los brasileros en futbol son capos. Así como los Norteamericanos son capos en las guerras, los brasileros son capos en el fútbol.

domingo, 26 de junio de 2005

Espejito, espejito...

El cuento lo había pensau más o menos así:

un tipo que había leído Alicia, de chiquito y se le voló la peluca... se obsesionó por los mundos que hay en el espejo... se quedaba horas y horas mirando e imaginándose lo que pensaba el otro chico, el que lo miraba... imaginaba lo que pensaban los otros muebles... imaginaba los personajes que comenzaban a brillar y se escapaban a la noche mientras él dormía.... tal fue su obsesión que de más grande elaboró una teoría... la teoría de ese mundo de imitación que hay a través de los espejos... se obsesiona por esas personas que copian y hacen todo lo que él hace.... "por qué me miras incesante espejo, por qué repites misterioso hermano el menor movimiento de mi mano"
Hasta que un día decide deschavar ese mundo... decide encontrar la falla del sistema... decide desenmascarar a esos personajes... durante años no cambia ni siquiera un cuaderno de lugar de la habitación.... se pasa horas y horas comparando milimétricamente el mundo del espejo con el propio, anota el tramo recorrido y continúa al otro día... si bien esta tarea parece sencilla, si tenemos en cuenta que cada punto del otro está separado por infinitos espacios, la tarea se vuelve "casi eterna"....
Y un día... cuando estaba mirando, y comparando cada uno de los objetos de ambos mundos, ve reflejada en el espejo la puerta de su habitación que se abre.... inmediatamente mira hacia atrás para ver quién entraba, pero la puerta estaba cerrada... y recién ahí comienza a abrirse... finalmente encontró la falla.... un desfasaje en el sistema de imitación.... pero ahora el problema pasó a ser otro.... descubrió de esa forma que ya no era su mundo la víctima del plagio del cristal.... sino todo lo contrario.... no aguantó no ser dueño de sus movimientos... de su vida... rompió el cristal... y murió....



miércoles, 22 de junio de 2005

La agresividad al palo

Hace tiempo que no peleo con alguien que me saque de las casillas... el día que me decida, me van a cagar a trompadas.

lunes, 20 de junio de 2005

Siguen estando...

Hace unos años (3 ó 4), estaba esperando el colectivo en La Plata, tipo 12 de la noche, enfrente de la terminal de Ómnibus.

En un momento apareció una camioneta de la policía bonaerense, muy rápido, y frena de golpe delante mío. Detrás de la camioneta se estacionó un "Falcon Verde", con las patentes rotas e ilegibles. De la camioneta bajaron cuatro canas de uniforme y del Falcon, como no podía ser de otra manera bajaron ellos, arma en mano, anteojos negros, campera de cuero, camisa y pantalón de vestir.

No podía creer lo que estaba pasando. Los canas bajaron de la camioneta y ellos del Falcon. Ellos caminaron hasta la esquina donde había un auto estacionado en forma atravesada, se acercaron, chequearon lo que vinieron a chequear (quién sabe qué), luego hicieron las señas de que estaba todo ok, se volvieron a subir todos a sus respectivos vehículos y desaparecieron.

Yo: blanco.

Todavía están. Siguen trabajando al servicio de la comunidad. Nunca se fueron. Tienen como escudo y contención esa fuerza que los acobija como hijos deseados y no aceptados.

Yo sé que no son todos iguales. Deben haber un par de milicos que son buena gente. Pero desde el fondo del corazón, uno les teme a todos, los odia. Siguen representando a uno de los sectores más corruptos y delincuentes del país. Utilizan su poder con total impunidad para despacharse con quien se les cante. Basurean, maltratan, arrestan, pegan, generan odio, odian... todo respaldado y escudado tras un uniforme azul.

En el fondo yo ya sé, que son sólo monos a los que se les hizo creer que por tener armas y uniforme son superiores, son mejores y que son respetados (a través del miedo). Pero quién les hace creer esto? Indudablemente es como dice el chiste: "mente superior domina mente inferior". Alguien tiene que haber más arriba ordenando, ideando, pensando, manejando todo. A ese alguien o esos álguienes es a los que más miedo le tengo.

Hace un tiempo encontré una página. Ahí opinan muchos de estos álguienes. De vez en cuando está bien entrar y ver qué opinan y saber que todavía siguen estando... nunca se fueron.

Entre otras tantas cosas temibles se puede leer:

"...Un día como este, veintitrés años atrás, nuestro país firmaba la rendición frente a las tropas inglesas. El 14 de junio del año 2005, una nueva frustración se cierne sobre nuestra patria. Las fuerzas subversivas derrotadas por las armas en la década del 70, obtienen un importante triunfo político, mediante la declaración de inconstitucionalidad de las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final."

Sin palabras.

Aquí les dejo el link: www.seprin.net

sábado, 18 de junio de 2005

A veces hay que hacerlo

Llorar a lágrima viva. Llorar a chorros. Llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando. Festejar los cumpleaños familiares, llorando. Atravesar el África, llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo... si es verdad que los cacuies y los cocodrilos no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien. Llorarlo con la nariz, con las rodillas. Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría. Llorar de frac, de flato, de flacura. Llorar improvisando, de memoria. ¡Llorar todo el insomnio y todo el día!
... llorar lágrimas purificantes, hasta disolverse el odio, la mentira, y lograr algún día -sin los ojos lluviosos- volver a sonreirle a la vida que pasa...
...Es sólo una cuestión de actitud

viernes, 17 de junio de 2005

O vas a misa, o vas a mi salamín...

Bueno, ayer llegó el día nomás. Después de 1 año de espera, otro Luna repleto, otra vez el espíritu gozando para desquitarse de esta semana de mierda. Fue el primero de hasta ahora los 7 recitales programados en el Luna (el año pasado llegaron a hacer 9, cerrando el 9 de julio). Demás está decir todo lo que esta banda mueve en la gente, ya hablé bastante anteriormente sobre ese asunto. Ahora unas breves apostillas sobre el recital de ayer:
  • Al principio hubo una mini-bandita soporte tocando percusión, con una computadora pasando remixados de temas de la Bersuit. Todo mal. Se ligaron un par de escupitajos bien merecidos. Totalmente fuera de lugar.
  • El sonido dejó bastante que desear. Entiendo que es el primero de los recitales y calculo que van a ir ajustando cosas durante la marcha. No sé qué es lo que andaba mal, pero se escuchaba todo muy latoso, no se escuchaba la voz ni los bajos. -Qué es eso Mashelu? Le pusieron muchos agudos o muchos medios?. -Pa' mí que llevaron 20000 watts menos de potencia. -Gracias Mashelu. :-p
  • El show en general estuvo bien, sin la producción artística (?) que tuvieron los del año pasado.
  • En el segundo pogo, perdí celular, documento, plata, todo... y la recalcada concha de su madre. Había mil pelotudos con camaritas digitales y celulares de 200 dólares con cámara sacando fotos a full y no les pasaba nada. Yo metí todo en un bolsillo con cierre relámpago (llámese cremallera) y pierdo todo. Obvio, tenía que pasar.
  • Me pareció que hubo abuso del “pogo circular”. Este tipo de pogo, en el que se arma una ronda dejando libre el centro para que en el momento del pogo nos hagamos mierda los unos contra los otros como Dios manda, está bueno para hacerlo en un par de temas (más precisamente “Tuyú” y “El Mariscal Tito”), pero estos negros cabezas que no saben nada de arte se pusieron a repetirlo en cuanto tema apareció, je.
  • Hablando de los cabezas, me tienen las pelotas llenas pidiendo “Sr. Cobranza” y “Hociquito de Ratón” desde los 10 minutos de recital. No entienden que ya no va, gordi?
  • Cuando perdí el celular, pensé que nada peor podía pasar. Qué equivocado estaba. Subió Fumata Calamaro a cantar “Mi Caramelo”. Dios mío. Habría que desterrar ese tema y a las pendejas caretas que se ponen a los gritos con ese tema Sui Generis.
Je, pareciera que todo mal no? No. La Bersuit es La Bersuit. No hay con qué darle. Son lo más grande que hay. Siguen respetando el espíritu, las ganas, la alegría y los sueños como siempre.

Grité, salté, bailé, poguié, me divertí y la pasé increíble como siempre. Ni los pendejos/as pelotudos (los que van a ver 2 tetas en el escenario y las que van a cantar Mi Caramelo, cual recital de Luismi), ni las fallas técnicas u organizativas que puede tener cualquier recital, ni el puto documento, ni el fakin celular, me van a quitar la sonrisa que me quedó cuando todo terminó.

Una de las cosas que rescato es haberlo llevado a Facu (mi hermano) a ver un recital que hace tiempo le venía prometiendo. Lo disfrutamos los dos por igual y lo empecé a volver un poquito bersuitero, agregándole a eso la promesa de ir al próximo.

Desde Guatemala, para CNN, opinó: Dante Sabatarelli.

sábado, 11 de junio de 2005

Manuelita vivía en Pehuajó

Rogelio llegó a su casa a las 11 de la noche. Estaba muerto, como necesitaba dinero para liquidar algunas deudas pendientes, en el laburo se había anotado en cuanta hora extra se presentase. Llegó con la única esperanza de tirarse en su sillón dos plazas y disfrutar del 18º retorno al ring del Roña Castro.

Ni bien encaró para el living, vio el resplandor del televisor encendido reflejándose sobre la pecera. No le dio de comer a los peces, Jerónimo estaba haciendo la plancha y su color ya no era el dorado con el que se lo entregaron en el acuario. Se había tornado un color amarronado transparentón y no se lo veía tan saludable.

La pelea había empezado pero Jerónimo se merecía un velorio y duelo decente, así que cumpliendo con su fúnebre ritual llamado “Del agua venimos y al agua vamos”, tiró al pececito por el inodoro. Ya amargado salió del baño y encaró el sillón. Estaban el gato (Richard) y la tortuga (Amalia) mirando el Animal Planet. Richard al sentir el refuño de su amo, salió disparado para el patio. Sabía que su tiempo de TV había terminado. Amalia, por el contrario permaneció con su cara amarga y seria frente a la tele y con el control remoto en su poder.

Esto le colmó la paciencia. Rogelio había dispuesto un sistema periódico de horarios de uso de la televisión, de modo que cada uno tuviera respectivamente un momento para ver el programa que quería, y esa regla se estaba rompiendo.

Discutieron, levantaron la voz, se oyeron palabras como “mantenida de mierda”, “vividora”, “fracasado”, “viejo choto” y otras tantas agresiones que salían de la boca de cada uno.

La cosa es que Amalia siempre se creyó superior. Su color azul que la diferenciaba con el resto de las tortugas (incluso con el resto de los animales del barrio), la hacía sentir más importante. Siempre argumentó su superioridad basándose en su sangre real (azul); lo cierto es que de chica la metieron envuelta por equivocación en el lavarropas junto con una camiseta de Boca de mala calidad (como todas las camisetas de Boca) y se destiñó. Escuchaba a Sting sólo por el hecho de tener un disco que la hacía sentir importante. Alardeaba de un supuesto parentesco con el Unicornio de Silvio y otros bolazos que decía para que los demás la respeten.

Pero esa noche se sacó. Con los ojos grandes, las órbitas fuera de lugar y la tensión de su cogote a punto de reventarla, se reveló ante el poder de su dueño. Habló de revolución, de anarquía, de 12 monos y otras gansadas.

Al cabo de un rato, y viendo que de seguir con la discusión se perdería la pelea, decidió arrebatarle el control remoto y levantó el brazo señalándole la dirección de la puerta. Enojada, Amalia, admitió su derrota y se retiró del campo de batalla con cara de orto. Tardó unos 10 minutos en recorrer el trayecto desde el sillón hasta la puerta de salida, esto le causó a Rogelio un calambre en el brazo y una contractura de 5 días en el omóplato.

La pelea transcurrió como de costumbre. Al Roña le aplicaron correctivos durante los 10 primeros rounds, y en el 11º sacó una derecha que durmió al mamut que tenía delante. Rogelio, exaltado de alegría gritó, se tiró al piso, hizo el gestito de Salas y le gritó un par de improperios al vecino bostero que toda la mañana lo había chicaneado con que Castro se había retirado y estaba todo arreglado para que pierda. Por primera vez en el día se sintió feliz, pero estaba solo. Su compañera de charlas y análisis nocturnos se había piantau andá a saber a dónde. Ya no le importaba el control remoto ni el Animal Planet ni las lágrimas de aire del compañero de adorno de Jerónimo ni el Combate Space. Salió en su búsqueda, pero no la encontró.

____________________

Amalia continuó con paso decidido pero sin conocer su rumbo ni su destino. Estaba enojada y quería salir a pensar. El hecho de haber discutido con Rogelio y haberlo dejado como un energúmeno frente al televisor la había amargado. Encima mirando box. No podía ser peor. Había sido adoptada por Rogelio hacía ya unos 5 años, cuando la encontró un invierno en un baldío luego de ser arrojada por su anterior dueño pensando que había muerto. Nunca había conocido un hombre igual. Al principio, quizás por timidez, quizás por ignorancia o vaya a saber por qué, no se hablaban mucho.

Rogelio era periodista y se la pasaba las noches leyendo o escribiendo y rescribiendo las notas que saldrían al otro día. Amalia aprovechaba las tardes para leer los bocetos que quedaban arrugados en el tacho de basura, ya verdosos por las manchas de yerba. Sentía una admiración por las ideas y opiniones de Rogelio y la facilidad y claridad que tenía para volcarlas en un papel. Una noche se animó y le cuestionó un análisis que había hecho acerca de las ventajas del uso de energía solar. Rogelio se sorprendió ante la postura de Amalia, pero luego reflexionando tranquilo le dio la razón y rehizo toda su columna. La nota fue un éxito y se ganó un espacio en la página central. A partir de allí comenzaron a ser frecuentes sus largas charlas filosóficas y trasnochadas. Rogelio le comenzó a tener cariño, pero Amalia sentía otra cosa. Se había enamorado.

____________________

Caminó unas cuadras hasta la verdulería, esto le llevó varias horas. A la vuelta ya su rostro había cambiado. Estaba más tranquila, más relajada y dispuesta a continuar con su vida y su amor escondido. Estas horas de reflexión habían logrado que su rostro se convirtiera en una imagen perfecta de la dulzura. Volvía más feliz, con una ramita de lechuga en la boca. Parecía la tortuga de la paz. A 20 metros de la casa de Rogelio se le cruzó una cucaracha y se escondió debajo del caparazón. Estaba huyendo de una señora gorda que la corría con una escoba en una mano y un Raid Negro en la otra. Amalia se apiadó y le permitió esconderse debajo de ella pese al asco que le producía este tipo de bichos. Pasado el peligro, la cucaracha se asomó y mirándola fijo le dijo:

- Muchas gracias por salvarme. No hay muchos seres vivos que nos respeten. Soy un Hada Cucaracha y por esta acción voy a concederte un deseo.

Amalia la observó incrédula, pero luego de pensarlo unos segundos aceptó el ofrecimiento. Aquella era la oportunidad que necesitaba. El momento que había esperado desde hace casi 5 años. Sin dudarlo un instante le explicó meticulosamente la mujer en la que deseaba convertirse. Detalló cada rasgo, cada centímetro, cada color de cada parte de su cuerpo. Para terminar el hechizo, la cucaracha le dijo que debía besarle la planta de la pata posterior trasera. Amalia levantó la patita y la cucaracha luego de proferir las palabras mágicas le aplicó un ósculo en la plantita. Una luz iluminó toda la cuadra y con un efecto sacado de película de Disney, Amalia se transformó en una de las mujeres más hermosas que se conocen. Lamentablemente, el Hada Cucaracha no llegó a hacerse a un costado y quedó aplastada contra el piso.

A las 9 de la mañana sonó el despertador. Rogelio un poco amargado por su soledad se duchó, tomó sus notas y salió para la editorial. Abrió la puerta de su casa y quedó enmudecido al encontrar semejante mujer esperándolo, recostada sobre el marco. Su corazón volvió a latir, la miró fijo un instante de eternidad, embobado, pensando que su sueño que aún no terminaba de irse, y sonriendo con un guiño de complicidad le dijo:

-Hoy en Isat, pasan “Ranas”.

miércoles, 8 de junio de 2005

Décimoprimer mandamiento:

No serás un boludo...

Lorena

Lorena abrió sus ojos y su sombra se detuvo. Descubrió en el tiempo en que su segundo suspiro le besaba los labios, una pequeña grieta en su corazón lastimado. Aquel sueño, aquella espada, las cien huellas y las doscientas rosas que habían impregnado de aroma a bosque su cabello, parecían acariciarla nuevamente desde su recuerdo ficticio.

Cuando por fin logró acomodar la sonrisa y los párpados, se sentó al borde de la cama y unió sus manos como intentando capturar al menos tres gotas de ese aire fresco que provenía de sus fantasías. Contuvo la respiración, aguardó un instante y al pensar en él, tal como lo venia recordando hacía mucho tiempo, sus manos sintieron un cosquilleo que la estremeció. Desde ese espacio de alegrías que había capturado, asomaba un conejo, muy pequeño, quizás del tamaño de un picaflor, y se disponía a nacer con una decisión muy pocas veces vista en un ser humano.

Lorena volvió a cerrar sus ojos. Suspiró por tercera vez y al despertarse nuevamente, su mirada se convirtió en mar.

miércoles, 1 de junio de 2005

No sé, qué sé yo...

y bueno... no sé... qué sé yo... nada... no sé... esteeeee.... nada!... qué sé yo.... eeeeh.... no sé... y bueno... qué sé yo... no sé... eso