sábado, 29 de abril de 2006

NELM

No es lo mismo un

...que un


- Y eso?
- Un Terodáctilo...
- Ajá... y el pájaro sos vos, pelotudo?
- No... es un Tero Dactilógrafo...
- Tas aburrido no?
- Y... si...
- Volvermos al programa?
- Y daaaaAAAaaAAAaaaaAAAALeeeEEEeeeeeeeeeee

jueves, 20 de abril de 2006

Girondeando

Hace unos 12 años aproximadamente, cuando era un purrete, vi "El lado oscuro del corazón", de Subiela. Como a todo pendejo que se le parte la cabeza, comencé a leer bastantes cosas de los autores literarios de dicha película. Comencé por Benedetti, continué por Gelman y acabé en Girondo (no se me ofenda don Oliverio, tómelo como un orgasmo) .
Mi viejo me consiguió "Espantapájaros", y no pude haber empezado con un mejor libro. Es un libro de cuentos cortos, o poesía en prosa al mejor estilo Baudelaire, donde se turnan la comedia, lo morboso, el amor, el odio y la sublimación.
Luego me aventuré a "Persuación de los días", siguiendo cronológicamente con su obra. Un vómito, no por lo horrible del libro, sino por la situación de poder sacar de adentro todo aquello que nos hace sentir mal, tanto sea de la sociedad, como de los amores, nuestro cuerpo, la muerte, etc. Este libro venía acompañado de "Nocturnos" y "Embelecos", en los que se ve claramente la obsesión sobre el vuelo, y su posterior agradecimiento a la vida.
Una vez finalizado (y releido, y releido, y releido), me compré "Veinte poemas para ser leidos en tranvía", que venía con "Calcomanías". Son los dos primeros libros que escribió, allá por principios de la década del '20. Se trata de textos/poemas escritos en cada lugar donde estuvo (ciudades de Argentina, España, Francia e Italia). Si bien no tienen el vuelo poético de sus obras posteriores, comienza a verse un rebelión contra el orden establecido por la naturaleza.
Por último me compré su último libro: "En la masmédula". No tengo mucho que decir. Lo que comenzó como una rebelión contra el orden de la naturaleza, que luego continuó contra el orden de la sociedad y el orden de la vida, culminó en la rebelión contra el lenguaje. Es un libro muy extraño, donde el autor inventa permanentemente palabras y hacen que uno entienda poco y nada de lo que acaba de leer.
Yo tenía un profesor de teatro que a veces nos pedía cosas imposibles, por ejemplo: "Representá el rojo!", nos decía. Uno intentaba, exploraba y accionaba en busca de eso casi imposible. Siempre algo quedaba, y ese era en realidad el objetivo del trabajo: que quede algo, y no que uno pueda representar perfectamente el rojo. Con "En la masmédula" pasa lo mismo. Cuando uno lee y trata de entender, parece que está en una tarea inútil, pero el color y la sonoridad de las nuevas palabras, hacen que algo nos quede (una imagen, una sensación, un sentimiento). En definitiva ¿la poesía no es eso? ¿no es la manifestación de los sentimientos a través de la palabra? ¿y si no hay palabras para expresar nuestros sentimientos? ¡inventamos nuevas!. Eso hizo Girondo.

EL PENTOTAL A QUÉ

LO NO moroso al toque
el consonar a qué la sexta nota
los hubieron posesos
los sofocos del bis a bis acoplo de sorbentes subósculos
los erosismos dérmicos
los espiribuceos
el ir a qué con meta
los refrotes fortuitos del gravitar a qué con cuanta larva en
tedio languilate en los cubos del miasma
los tantos otros otros
la sed a qué
las equis
las instancias del vértigo
el gusto a qué desnudo
los tententedio tercos del infierneo en familia
las idóneas exnúbiles
el darse a dar a qué
el re la mi sin fin
los complejos velados
el decomiso aseto
los tejidos tejidos en el diario presidio de la sangre
los necrococopiensos con ancestros de polvo
el “to be” a qué
o el “not to be” a qué
la suma lenta merma
la recontra
los avernitos íntimos
el ascopez paqué
cualquier a qué cualquiera
el pluriaqué
a qué
el pentotal a qué
a qué
            a qué
                        a qué
                                    y sin embargo

lunes, 17 de abril de 2006

Hay ayeres y mañanas... pero no hoyes

Un jueves vi tus ojos.
Pensé que podía volver a ser martes y los seguí, en cambio fue viernes, y luego sábado, muchos sábados, y después muchos martes...
...y también jueves

viernes, 14 de abril de 2006

jueves, 13 de abril de 2006

Superpoderes Modernos

Todos hemos tenido fantasías con tener algún poder fantástico. Quién no ha soñado con tener "La Espada del Augurio" que le permita ver más allá de lo visible?. O simplemente correr y saltar tan alto como el Hombre Nuclear, con su respectivo tatatatatatatata que sonaba de fondo cada vez que saltaba. Ni hablar de la vista de Rayos X, para ver debajo de la ropa de la gente. Cuando yo era pendejo, mi sueño era poder ser invisible, y así poder hacer cosas "prohibidas" sin que me vean, entre ellas, robarle al kiosquero golosinas y al diariero algunas revistas de chicas desnudas.

Ahora a la gente adulta para lograr hacer todo lo que quieran sólo le alcanza con ser impune.

¿A qué otros superpoderes modernos podemos aspirar? ¿Los Fueros son algún tipo de poder?

lunes, 10 de abril de 2006

Una de terror

En el año 1956, una estudiante de cinematografía estaba realizando una investigación sobre los suicidas que se arrojaban a la "Garganta del Diablo", en Cataratas.
El documental abarcaba desde testimonios de turistas y habitantes de la zona que en algún momento presenciaron alguno de estos hechos trágicos, hasta filmaciones de los cuerpos y las autopsias realizadas.
De todos los testimonios encontró distintos puntos en común. Uno de esos puntos le llamó poderosamente la atención. En todos los casos los testigos coincidían en que los suicidas, antes de arrojarse, se acercaban a la orilla del mirador, poseídos y luego gritaban frases inentendibles o sin sentido (en algunos casos llegaron a decir "en otro idioma").
A medida que transcurría el tiempo de su estadía, se encontró que los ancianos lugareños, le advertían sobre el peligro de dicha investigación. Preocupada por estas "sugerencias de abandonar el trabajo", decidió ir más allá. Logró a cambio de una jugosa suma de dinero (el último que le quedaba para terminar el viaje), que uno de los ancianos entrara en detalles.
Según lo sus palabras, se llama "Garganta del Diablo", porque es por donde "el de abajo", se traga a sus discípulos a modo de sacrificio y liberación.
Aterrorizada pero intrigada por la leyenda, decidió seguir adelante.
Al día siguiente, revisando los informes de las autopsias, halló detalles comunes. Entre ellos, que todos los cuerpos eran encontrados 2 días después a aproximadamente 25 kilómetros del lugar, totalmente hinchados y desfigurados por el agua. Pero el detalle que más la horrorizó fue ver que a todos los cadáveres, les faltaban los ojos. Al darse cuenta de esto sintió una puntada desde la córnea de su celeste mirada que la hizo llorar toda la noche.
Esa noche tuvo un sueño revelador. Apresurada, se levantó cuando aún no había amanecido y corrió hasta el lugar desde donde aquellas personas habían resuelto poner fin a sus vidas.
Cuando se encontraba a 15 metros del punto, sintió una fuerza que la comenzó a arrastrar mientras le gritaba a su oido cosas que al principio no logró comprender. Dos latigazos golpearon en su espalda y cuando se disponía a gritar, dos agujas atravesaron sus ojos. A partir de allí su cuerpo no pudo responder a sus mandatos. No podía controlar sus movimientos. Sólo caminó hasta el borde del abismo y al grito de "GULMIRNUSH CELSI ASMUNTIN!", se arrojó al vacío.
Su cuerpo fue hallado 2 días después sobre el Río Iguazú.
A partir de ese día comenzaron a circular versiones con respecto a su destino. Cada tanto, algún turista conocedor de esta historia, asegura haber visto a esta muchacha, rondando las cataratas.
El único documento que la ciencia ha validado al respecto, es una fotografía que tomó Rick Stegman, hace unos años. Rick juró haber visto el espectro de la chica, y rápidamente disparó con su cámara, pero el resultado no fue el esperado. Sólo se vieron plasmadas en el papel, las Cataratas, sin rastros de la muchacha. Procesando dicha fotografía en un Calatolador de Plasma, el resultado fue el siguiente:

Fotografía sin procesar:

Fotografía Procesada:


Próximamente:

jueves, 6 de abril de 2006