viernes, 21 de diciembre de 2007

Así es facil

- Qué grosos estos monos! cuánto talento la concha de su madre...
- Ah, qué piola! con talento cualquiera!

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Cercanía

Y cómo haré la próxima vez que tenga a centímetros de mi cara a ese seno. Aún queda la sensación de temblor, de felicidad al acercarse, sonriendo ante la necesidad de compartir un momento único, tan único como efímero.

En teatro se dice que un actor jamás repite un gesto, que cada función es única, que ninguna repetición es tal sino que es una nueva posibilidad de sentir el mismo camino como si nunca hubiera sido transitado. Cómo conozco esto! siempre el mismo camino, siempre una repetición que enseguida se transforma en única, siempre un temblor distinto al verlo llegar.

El instante es enorme, el instante es efímero, el instante es eterno, el instante es mi vida, sin ese punto que nos une, una y otra vez sintiéndonos llegar, una y otra vez retomando las ansias al alejarnos para repetir este rito que nos comulga.

Lo veo palpitar, latir cada vez con más intensidad a medida que se siente mi aliento confundiéndose con el suyo. Mi boca junto al seno, que rápidamente me sonríe, me siente y se despide con el deseo eterno de siempre y tan verdadero como nunca.

Y nuevamente a soñar con él... a recordarlo... a esperarlo nuevamente... sabiendo que mi destino es ese... como el de todos los cosenos...

lunes, 26 de noviembre de 2007

Gustavo Adolfo

-¡No! ¡No! -exclamó el joven
incorporándose colérico en su sitial-; no quiero nada...
es decir, sí quiero... quiero que me dejen solo...
Cantigas... mujeres... glorias... felicidad...
mentiras todo, fantasmas vanos
que formamos en nuestra imaginación

y vestimos a nuestro antojo, y los amamos y corremos tras ellos,
¿para qué?, ¿para qué?, para encontrar un rayo de luna.

Manrique estaba loco: por lo menos, todo el mundo lo creía así.
A mí, por el contrario, se me figuraba
que lo que había hecho era recuperar el juicio.
Rimas. Gustavo Adolfo Becquer

20 octubre de 1537. Sentado a la orilla del Mar Rojo... a la espera de esa ola que se acerca y se despide siempre de forma tan efímera (así son ellas). Los segundos pasan lentos a medida que se acerca la hora indicada. Yo la esperaré. Aunque siempre sea lo mismo, aunque no dependa de mí sino de la luna que ella se quede esta vez uno, dos, tres segundos más. Aunque en ese lapso que siempre deja con ganas, uno sólo atine a contemplarla y sonreirle. Aunque una cacatúa que sólo sabe repetir mal algunas palabras que el mundo se empeña en enseñarle, me grite al oído y pretenda que yo me olvide de ella, de mi ola. Aunque sólo pueda disfrutarla con el rabillo del ojo, siguiendo su recorrido, acercándose a mi orilla, alejándose sin prisa. Yo la esperaré.

27 octubre 1621. el mar rápido y agitado... prohibido zambullirse... la ola pasa a velocidad risa... la arena se mete en mis ojos y me impide verla con claridad... alejándose me sonríe y me promete peces de colores para la próxima... intuyo que ella sabe que la espero... siempre sentado en la orilla para verla pasar y pasar...

03 noviembre de 1764 .... y las hormigas se mueven. Corren hacia todos lados, me llaman y me invitan a seguirlas. La vista no las puede abarcar todas, pero reclaman que lo haga. Son increíbles. Esfuerzo extremo por lograr que todas ellas se junten simultáneamente en mi cabeza, pese a estar en movimiento sobre la palma blanca... Me distraen y me llevan... sólo cuando siento una gota que me salpica, vuelvo a este planeta de secuencias cronológicas, donde nada es simultáneo, donde existe el tiempo, y llego tarde, y mi ola se fue...

10 noviembre de 1853. y sucedió lo que algún día iba a pasar... ahogado por la espera... esperándola... parecieran siglos sentado en la orilla... y nunca volvió... y me sumergí a buscarla...

viernes, 23 de noviembre de 2007

A donde vayan los iremos a buscar

Todos sabemos la cantidad de milicos, ex-milicos, hijos de milicos, gente que estuvo vinculada con ellos, amigos, fachos, xenófobos, y demas hijos de puta que están aún en nuestra sociedad, trabajando desde la clandestinidad, desde atrás. Impunes por hacer todo a escondidas.
No hace falta nombrar algunos casos como para saber que todavía están entre nosotros, cometiendo actos terroristas como la desaparición de Julio López. Los vemos todos los días, leyendo la revista B1, participando de reivindicaciones militares, justificando (la injustificable) guerra (guerra dicen) contra el "terrorismo" de hace unas décadas.
Muchos de ustedes llegaron acá a través de un video que hice hace un par de años sobre Hitler. En la misma página de Youtube se pueden leer algunas declaraciones pro-nazis de algunos boludos que lo comentaron. Declaraciones que fueron contestadas una por una por mí, sin dejar dudas sobre la vereda en la que estoy parado.
Hace unos días, recibí un mensaje personal de un cagón (como todos los milicos), de un pendejo seguramente hijo de algún "cabo primero Anastasio López", que decía:
porque no te matas zurdo de mierda!! gracias a pelotudos como vos hoy tenemos a presidentes como kirchner y proximamente a su puta esposa, gracias a gente estupida como vos las fuerzas armadas no tienen presupuesto y mueren pilotos y soldados...gracias a gente como vos, pelotudito, la gente comun no puede salir a la calle porque viene un negro de mierda y te mata...ojala te mataran a vos forro y a todos los que piensan como vos, asi nos librariamos de mucha mierda que existe en el pais.
No es raro que actúen así, saben que la sociedad los condenó y los sigue condenando, a escondidas. Para ver qué tan cagones son, me atreví a dejarle una réplica en su "fotolog" (http://www.fotolog.com/guillotearnoux). Quedó demostrado que es realmente eso al borrar mi comentario de respuesta a los 20 minutos de publicado. Se ve que no quiere que sus amigos sepan lo facho hijo de puta que es.

En fin, este es un pequeño escrache, para que la gente sepa quienes son, dónde están y qué piensan.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Carrizo

- Carrizo! -porque mi vieja me llamaba Carrizo- Andá de Vicente y traeme medio kilo de carne picada, pero decile que no te dé de la vaca del otro día porque tenía mucha grasa!

Ella sabía, en el fondo, que yo no le iba a decir nada a Vicente. Yo le iba a pedir carne picada y nada más, pero ella se quedaba con la ilusión de que ella se lo decía, que se sacaba el gusto, la espina, de criticarle la vaca del otro día.

Mi vieja era así, gritaba todo el tiempo. Para limpiar la habitación, para hacer los mandados, para estudiar, para todo tenía que escuchar sus gritos, aunque estuviera a sólo un par de pasos de ella.

Los padres a veces tienen concepciones tan raras acerca de lo que deben enseñar a sus hijos... En la cola del banco, si era muy extensa, se mandaba derecho para la caja, a los gritos y se colaba en el primer lugar. No en la mitad, haciéndose pasar por amiga de alguno. No. Ella iba directo a la caja. No importaban las quejas de los que estaban allí, siempre se salía con la suya utilizando pretextos tales como "soy una persona mayor", "tengo problemas en las piernas", "se me derrite la manteca" o, en el caso más extremo, utilizándome como chivo expiatorio (chivo expiatorio? así se dice?): "mi hijo está enfermo, señor, cómo se nota que usted no es madre!".

Ella pensaba que así me enseñaba a defender mis derechos, pero lo cierto es que lo único que hacía era avergonzarme. Yo jamás levantaba la vista; quedaba con la cabeza inclinada, rojo, esperando que todo pase lo más rápido posible. Sentía las miradas en mi nuca. Lo peor es que es de esas personas que sacan tema para todo con cualquiera que se le ponga enfrente, por lo que además de defender su derecho a colarse y otorgar la obligación de esperar al resto del mundo, se ponía a contarle a quién la atendía acerca de lo caro de los tomates, el tiempo loco, la epidemia de mosquitos, la inseguridad, y la salud de mi hermanita menor.

-Vos cuando seas grande tenés que ser político. Así de una vez por todas hay alguien decente dirigiendo este país de porquería.
-Y qué puedo hacer desde la política?
-Me conseguís un trabajo a mí, donde pueda cobrar mucho sin hacer nada!- contestaba.

Y fue en una de esas avergonzantes colas de banco, cuando sucedió. Mientras mi vieja se peleaba con una señora que reclamaba lo justo, entraron dos tipos encapuchados. Todos a los gritos, corriendo y tirándose al piso. Y ahí empezó:
-Ves Carrizo! Estos se creen que porque tienen pistolita pueden hacer lo que quieran, pero no! No es así, conmigo no van a poder hacer nad...
-Callate vieja de mierda que te vuelo la cabeza!
-Más respeto jovencito que nadie le dio permiso para tutearme. Yo vine a pagar, así que voy a pagar y me voy, me oyó? Habrase visto insolente de porquería, no ve que puedo ser su...
-Largá la cartera y tirate al piso que sos boleta...- le gritó con la pistola apoyada en la sien- Voy a contar hasta tres.... Uno...
-Dos- dije yo muy bajito...

Minutos más tardes era todo un caos, yo caminaba serio sin decir palabras, increíblemente tranquilo. Con una serenidad que jamás había experimentado.
-Está shockeado! Déjenlo pobrecito!

Mi vieja enchastrando el piso del banco, dejando una mancha que no me iba a hacer limpiar.

-Le dije 0.75, joven, y acá dice 1.25!
-Señora usted va a Martinez, sale 1.25
-Soy una persona mayor, joven, ponga 0.75, y usted señorita hágame lugar que me duele la pierna...
Ma'sí... pagá lo que quieras... seguí así y un día te van a meter un balazo en la cabeza...
-URQUIZAA!!

martes, 20 de noviembre de 2007

Fierro

Hace mucho que no me reía tanto con un chiste...

El Niño Rodríguez, Revista Fierro Nº 2. Noviembre 2006.

lunes, 19 de noviembre de 2007

El cartel de Juárez

Esto lo saqué de una revista Humor&Juegos de hace como 20 años...

Siempre me llamó la atención el siguiente cartel.
El 95% de la gente lee "ASI ES LA VIDA"... sólo el 5% de los encuestados lee lo que allí realmente dice.

sábado, 3 de noviembre de 2007

El loco en la colina

Un día te quedaste ahí arriba. Solo. Sabías quedarte solo. No te costó mucho hacerlo, disfrutabas de esa lejanía con el mundo, con el mundo real.
Un día subiste y no bajaste. De vez en cuando te encarnabas en lo que creías que eras vos, pero no. De vez en cuando hacías que bajabas y no te creíamos. Nunca te salió hacer de vos mismo. El mundo. La realidad. La felicidad. Mi felicidad. Mi realidad. Mis sueños. Tu realidad. Tus realidades. Tus sueños. Tus mundos. Tu mundo. Qué mareo. ¿Y cuál es? ¿Cuál de todas? ¿Será realmente la mía? ¿Habremos sido nosotros los que bajamos y vos el que nos veías alejándonos?
Defendiste tu mundo como único sueño y yo defendí el mundo como única realidad, sin saber lo equivocados que estábamos.
Ya no estoy tan seguro de que realmente esto sea realidad. No puedo confiar en esto que me rodea. Dudo ahora de estar abajo. Dudo que todos estos que me rodean, realmente me rodean. Y Oliverio cansado de usar un solo brazo, dos labios, veinte dedos, no sé cuántas palabras, no sé cuantos recuerdos, grisáceos, fragmentarios. Cansado, sobre todo, de estar siempre conmigo. Daría mi vida por... no, eso es fácil. Lo difícil sería no darla. Continuarla en el sueño. Continuarla arriba. Continuarla abajo. Lo difícil es ser.
A veces la tenés tan clara que hacés contraste.
Pájaro Juárez


miércoles, 24 de octubre de 2007

lunes, 22 de octubre de 2007

Silvia Ferrer




Conocía al teatro como pocas personas...
Conocía de las personas como pocas personas...
Conocía de la vida como pocas personas...
y conocía de la muerte como pocas personas...

Estos son los momentos en que las palabras quedan atragantadas, en que ni la mejor improvisación logra llenar el vacío que siento.
Hasta ayer tenía planeado hacer una obra, y ella era mi primera convocada.
Hasta ayer ella tenía puesta otra máscara en mi cabeza.
Hasta ayer yo tenía puesta otra máscara.

Mi viejo me mostró el teatro y Silvia Ferrer me lo explicó. Habiendo recibido la enseñanza de estos dos maestros, es imposible que yo no ame, sufra, nazca, tiemble, ría y disfrute estando sobre un escenario.

Eternas gracias Silvia. Eterna.

domingo, 7 de octubre de 2007

Elecciones

Se vienen las elecciones, así que aprovecho para publicar la segunda entrega de fotografías del maestro José Rombolá

Diciembre 2001

El alma del pueblo

Demonio

Volver al futuro

jueves, 4 de octubre de 2007

Como todos los días.

Salió del baño nuevamente y recorrió el pasillo de su casa. Era su casa, la recordaba de memoria, sabía dónde quedaba cada habitación, dónde estaba la cocina, dónde terminaba ese recorrido, aunque sea la primera vez que la había visto en su vida. Llegó hasta la otra punta agitado como si hubiera corrido desesperadamente aunque sabía que no lo había hecho; le pareció haber recorrido unos cincuenta interminables metros, tal vez trescientos. Antes de salir, saludó a su esposa, hermosa como siempre. Su cara le parecía conocida, esto lo alegró. Abrió la puerta y se encontró con un camino en medio del campo en el que lo esperaba su hermano que estaba más contento de lo habitual.
Comenzaron a caminar rumbo al estadio. En el transcurso, le contó que se había comprado un auto. El calor lo obligó a bajar la ventanilla de ese coche rojo fuego. En una calle desconocida giraron a gran velocidad y a los gritos su padre le pidió que guardara el paquete que se encontraba en el asiento trasero. Sin dudarlo lo tomó y salió corriendo de aquel automóvil, verde selva, destartalado.
Al notar que lo estaban persiguiendo unos matones que juraba haber visto en Duro de Matar, se escondió en la oficina del jefe. Segundos más tarde llegó éste con su cara de dormido, como siempre y le comunicó que si no se entregaba, se veía en la obligación de echarlo.
Él sabía que sólo intentaba hacerse con el motín, por lo que tomó el cortaplumas que estaba sobre el escritorio y le abrió el cuello de un sólo golpe.
Escapó corriendo nuevamente con el gato, enfermo, pidiendo auxilio intentando gritar, pero sus palabras no salían de su boca. Estaba mudo.
Llegó a su casa, cansado, con el traje impecable. Estaba sólo desde hacía meses. Su mujer había fallecido en un accidente años atrás. Se miró en el espejo y se vio como siempre sin rostro. Se recostó plácidamente en la cama, esperando recordar nuevamente ese sueño que lo perseguía desde hacía tiempo, donde su vida era rutinariamente aburrida. Tan emocionante y vertiginosa como él deseaba, donde su mujer era siempre la misma, donde él tenía rostro, el jefe lo esperaba cada mañana para solicitarle el informe, y su equipo perdía domingo por medio.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Una "idea" caída del cielo

No se les cae una che. No paran de robar. Si roban por lo menos digan: "Me basé en la historia de Fulanito".
Hace un tiempo un amigo mío que es profesor de Literatura me comentó que una alumna le escribió un poema. Yo entiendo que era una chica joven, que quizás no había leído mucho en su vida, pero firmar con su nombre y apellido un poema que empezaba con "Puedo escribir los versos más tristes esta noche..." es demasiado.
Semanas atrás vi un corto titulado "Autostop", el cual se anunciaba como escrito y dirigido por un chabón del que no recuerdo su nombre. Pasados los tres minutos de film sentí que ya lo conocía. Primero pensé que era un genio o un superdotado, pero luego recordé que la historia era idéntica (bah, cambiaron el final) a un cuento ¡del mismo nombre! de Milan Kundera de "El libro de los amores ridículos".
O sea, este caradura no sólo le afanó la historia a otro y la puso a su nombre, sino que ese otro es Kundera!!
El otro día enganché una especie de "Gala de Presentación" de la nueva tira "Lalola". Me alcanzó ver una sola escena para que los recuerdos volvieran a mi memoria. Esto ya lo había visto! Y sí, efectivamente, la historia, los gags, las situaciones, todo ya había sido registrado en una película viejita llamada "Una rubia caída del cielo" (Switch - 1991) (Trailer).
Esa película no fue escrita por el panadero de la vuelta de mi casa y filmada en un fin de semana para divertimento propio, sino que es de Blake Edwards, que entre algunas pequeñeces hizo "La Pantera Rosa" y "Víctor Victoria"!!!
Bah, qué sé yo... hagan lo que quieran... hay tantos que roban y ni siquiera tratan de entretenernos.
En fin... Creía que tenía algo más para decir...

miércoles, 19 de septiembre de 2007

sábado, 8 de septiembre de 2007

La Bestia

- ¿Cómo?
- ¿Cómo qué?
- Y... ¿cómo pasó?
- Y... así...
- ¿Así cómo?
- Sólo sucedió.
- ¿Así?
- Sí, nosotros lo comenzamos, estábamos disconformes; era la situación, no queríamos seguir así. Entonces continuamos lo que habíamos comenzado. Luego se puso peor, pero igual continuamos. Ya no había cómo detenernos, no había vuelta atrás. Éramos nosotros en contra de la bestia, aunque nunca nos echamos atrás... y luego...
- ¿Luego qué?
- La bestia me encontró; su olfato era muy bueno.
- ¿Y luego?
- Luego, todo...
- ¿Todo qué?
- Todo por lo que rezo cada noche para olvidar.
- ¿Aún lo recuerdas?
- Cada segundo...
- ¿Y luego escapaste?
- Exacto.
Un silencio glaciar inundó la sala de espera. Era capaz de oírse hasta el zumbido de la más mínima mosca, aunque ninguna mosca zumbó y la conversación continuó.
- Y tú... ¿dónde estabas?
- Yo veía todo desde otro punto de vista.
- ¿Te habías ido del país?
- No exactamente. En ese entonces... yo era la bestia.

Anga Brant, Río Negro
(La bestia, un encuentro entre un torturador y un torturado)

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Deja-Vu

Luego de semanas de investigación, pruebas, cálculos, fracasos y encierro, Benitez salió a la calle con su nuevo invento. Había fabricado los anteojos para ver el futuro.
Aún le faltaba perfeccionarlo, sólo permitía ver con 15 segundos de anticipación la desfasada realidad. Fantaseó con la idea de volverse millonario, apostando siempre a un número ganador que conocería de antemano; se alegró ante la posibilidad de no cometer actos estúpidos o evitar situaciones embarazosas haciéndole trampa al tiempo, realizar trucos de adivinación, e incluso de poder gritar los goles antes de que la pelota toque la red.
Una vez parado en el andén de la estación, cuando pensaba en todas estas cosas, vio a escasos diez metros una muchacha con la que cruzó una dulce mirada. Se preguntó ¿por qué no? y decidió hablarle. Para probar su invento y saber si iba a tener o no éxito en su conquista, se colocó los lentes. Inmediatamente la vio corriendo hacia donde se encontraba él con un gesto de pánico mientras la puerta del tren se abría delante suyo. Esto lo asustó, pensó en un robo, hasta en un atentado. Se apresuró a subir al vagón.
Jamás sospechó que ese tren, aún no había llegado.

Alguien

Por supuesto que prefiero ser un ex-Beatle antes que un ex-Nazi, pero ante todo, prefiero ser un ex-Nada
George Harrison

viernes, 31 de agosto de 2007

Sin filtro

Cuando a la realidad te la muestran a través de un cristal de colores o de una pantalla, perdemos la posibilidad de ver con nuestros propios ojos.
Aquí presento a un fotógrafo que me rompió la cabeza, que enfrenta a la realidad con la crudeza de lo realmente importante, utilizando como único filtro una cámara de fotos.

Extraño

...sentarme acá adelante de esta hoja en blanco con un par de horas de tranquilidad para vomitar lo que se me cante...

...ya vendrán tiempos mejores
Por el momento, agradezco a aquellos que colaboran para que este espacio siga diciendo cosas.

viernes, 3 de agosto de 2007

Sólo palabras

Tarde oscura noche hermanas ruido timbre pregunta conjetura decisión pregunta silencio puerta pregunta silencio apertura. Empujón caída sombra aliento calor peso puñal dolor miedo grito desmayo. Búsqueda escalera pisadas sangre visión horror llanto intuición espalda punta aguda herida punzante dolor herida llanto herida debilidad herida entrega muerte. Tibio despertar piso mojado pasos carera desconocido hermana horror odio incapacidad impotencia boca sangre cuello filo acero muerte.Mañana día sol calle cartero recorrido entrega buzón puerta suelo sangre gota gota gota inquietud. Llamado aviso auxilio ambulancia policías forense periodista medios publicación noticia conocimiento investigación. Ella sola calle zona ocaso trabajo regreso esquina hombre sorpresa brazo pregunta inmóvil quieta mirada rostro ojos terror vientre metal piel tejido carne vísceras arcada vómito sangre esfuerzo pasos carrera alto giro mano cuchillo tajo cara sangre caída bruces corte nuca asombro líquido rojo caída final. Esquina testigo mirada silencio corrida socorro nadie nada alcance garganta arma filo corte final. Tiempo caminante acera idea recuerdo mujer humillación risa burla vergüenza timidez impotencia rabia furia ira deseo venganza muerte gozo paz olvido cordura instante.
Ahora gente calle reloj horario edificio fachada ingreso saludo escaleras pasillo oficina trabajo puesto redacción artículo tema día crímenes investigación datos hechos tarea tiempo almuerzo salida maletín dentro vaina daga visión duda interrogante. Regreso reportaje inspector datos preguntas recopilación conclusión entrega visión salida. Camino casa habitación soledad mesa silla foto silencio vacío cuadro comida cama sueño.
Pesadilla mujeres risas burlas urge salida calle furia búsqueda encuentro sorpresa asesino inspector saludo silencio inquisición miradas miedo terror agresión defensa arma prueba forcejeo herida asombro realidad huida. Habitación manos sangre desesperación limpieza alcohol cama sueño calma. Despertar conciencia realidad huida tren madre protección lejos olvido paz. Terminal andén tren ventana paisaje lejanía sosiego adormecimiento calma recorrido horas espera destino. Estación recuerdos gente objetos feliz rumbo bosque campo vista casa porche puerta timbre emoción espera.
Pasos apertura mujer hermana burla situación mujer madre preguntas sorna risas complicidad desprecio rechazo. Recuerdo ira enojo valija vaina tormento volver no ataque persecución rostro espanto acabar basta enceguecido búsqueda sentidos golpe caída giro hermana palo dolor. Furia ataque manos cuello vista ojos fuerza ahogo fuerza gemido arrepentimiento libertad respiración. Muerte fácil jamás sufrimiento súplica agonía dolor venganza. Palo suelto boca golpe dientes crack sangre saliva otro golpe cara crack golpe cráneo golpe vientre vómito golpe creáneo golpe cráneo golpe basta una. Arriba otra suelo cuchillo escalera pasillo nada puerta habitación nada pasillo baño nada? quieto espera ruido cortina baño puñalada grito puñalada súplica perdón puñalada puñalada puñalada basta.
Pesquisa inspector intuición rumbo probabilidad búsqueda. Conciencia hechos asesino periodista abatido limpieza sangre regreso olvido pasado camino lento tren ventana tristeza opresión víctimas horrores responsable llegada andén destino inspector espera miradas pena brazo esposas entrega confesión medios flashes condena cárcel perpetua soga horca liberación fin.
Enrique Helver

lunes, 23 de julio de 2007

FIESTA

A ver... si sos lector de este Blog, entonces cumplís con todos los requisitos para participar en lo que va a ser la "Despedida Oficial" de nuestra querida Casona de San Telmo.

Este sábado 28 de Julio, tiramos la casa por la ventana antes de que la vendan, y la fiesta no estaría completa sin ustedes, ni las 1500 personas que vendrán a emborracharse, cantar, bailar, tocar, jugar al estanciero... no, mejor el estanciero no...

En fin, lo único que necesitan saber es:
Dirección: BOLIVAR 827 - San Telmo
Horario: Medianoche
Entrada: Gratis - Bah, una cerveza y/o vino per cápita.
Opcional: traer algún instrumento (guitarra, pandereta, platillo, toc toc, triángulo, flauta dulce, palmas, etc)

La conocimos así:


viernes, 20 de julio de 2007

Ilusiones

Cuando tenía dieciséis años participé en una de las primeras maratones de Carrefour. Era de las cortas, de 4Kms, organizada especialmente para estudiantes secundarios. El premio era un viaje de egresados o una cosa así.
Lo cierto es que jamás había corrido esa distancia. En las clases de Educación Física el profesor nos tiraba una pelota y se ponía a leer el diario, por lo que mi entrenamiento jamás fue el adecuado. Pese a eso, siempre supe que era un tipo con bastante resistencia, así que me largué a mi pequeño desafío. Había unos 3000 pibes corriendo y yo arranqué bien en el fondo. De a poco me dí cuenta que iba avanzando. Había dejado atrás a varios amigos y ya la punta no estaba tan lejos.
Cuando faltaban 5 cuadras para la llegada (había llegado a Plaza Italia, por lo que me restaba sólo apurar el paso hasta Plaza San Martín) tenía muy pocos delante mío y el primero se encontraba a sólo 100 metros. Estaba orgulloso de mi meta cumplida. Sólo tenía que hacer un esfuerzo más, echarme un pique de 500 metros para pasar a uno o dos más ante cientos de personas que estaban aguardando en el final de la calle y quedar contento. Esa era mi meta.
En ese momento, cuando ya estaba por cumplir, aparece en el medio de la calle un representante de Carrefour (creo que era el gerente) y nos agrupa a los que estábamos en las primeras 10 posiciones. El hombre de traje nos dice:
Chicos, estamos muy contentos por su rendimiento. En nombre de Carrefour queremos felicitarlos y proponerles pelear por el primer puesto, para lo cual deberán abonar cincuenta pesos que serán para la organización del evento. Aquellas personas que colaboren, tendrán la posibilidad de continuar con los 400 metros restantes y así definir el primer puesto.
A mí la verdad que el premio me chupaba tres pelotas. Ni siquiera quería hacer el viaje de egresados. Ni siquiera quería ser maratonista, por más que el nombre obligue. Sólo quería ver hasta dónde llegaba, y este tipo me lo estaba impidiendo.

Quince años más tarde, yo, sin ser escritor, pero feliz de haber escrito un par de cuentos muy simples que recibieron algunos buenos elogios, me inscribí en el "XVII Certamen Internacional de Poesía y Narrativa Breve". Lo hice sólo para ver hasta dónde llegaba, como un pequeño desafío personal. El premio era la publicación de un libro propio, cosa que no me interesaba en lo más mínimo.
Hace unos días recibí el siguiente texto por mail:
Tenemos el agrado de dirigirnos a usted con el fin de informarle las novedades referidas a nuestro XVII Certamen Internacional de Poesía y Narrativa Breve. A este respecto, le comunicamos en primer lugar que ya se ha realizado una pre-selección, eligiendo a los 300 autores que hemos considerado más meritorios sobre un total de 2481 participantes de toda la República Argentina, España, Cuba, EE.UU., Colombia, México, Panamá, Chile, Perú, Venezuela, Ecuador, Costa Rica, Bolivia, Uruguay, El Salvador, Nicaragua, Honduras y autores de habla hispana de Brasil, Francia, Inglaterra, Australia, Israel y otros países.
Encontrándose usted entre los 300 autores seleccionados con sus obras PERSONAJES - PALABRA - QUERIDO PAPA NOEL - TAXI!! tenemos el agrado de invitarlo a formar parte de la antología “Nueva Literatura de Habla Hispana 2007”. Sus obras seleccionadas ocupan en la antología 7 páginas. Por lo tanto, para participar con la totalidad de las obras arriba mencionadas, deberá abonar $ 490.
Los autores que integren la antología seguirán en concurso por los tres primeros puestos y las menciones de honor.
A veces la injusticia juega con las ilusiones de los niños... Ahora debo decidir si sigo corriendo para ver hasta donde llego, o me conformo con haber llegado hasta acá, sabiendo que puedo pasar a uno o dos más en estos 400 metros que faltan.

jueves, 19 de julio de 2007

Hoy somos todos canallas

Se fue uno de esos tipos que uno siempre sintió cercano. Uno de esos que te acompañan en soledades y te llenan de sonrisas. Uno de esos tipos que siempre te va a contar las cosas frente a vos, café de por medio aunque te estén separando cientos de kilómetros, y unas hojas escritas.
Mucha tristeza. Mucha injusticia.

Hasta el próximo domingo, Negro.

lunes, 16 de julio de 2007

Te acordás?

Un granito de arena para la tesis de Cel



Todo va mejor

Yo era un tipo amargado
y en mi mismo encerrado
reprimido, depresivo
tan shockeado, tan mofado

Era un tipo muy jodido
mentiroso y obsesivo
paranoico y esquizoide
con sindrome epilepcoide

y mi vida transcurria
y pasaba siempre a solas
hasta que llegó mi día
y descubrí la Coca Cola

Coca Cola refresca mejor
Coca Cola elimina el dolor
Coca Cola querida señora
es el símbolo perfecto del amor

Una vez fui arrestado
porque estaba acusado
de matar a mi papito
de clavarle un cuchillito

Pero el juez me perdonó
porque mi juicio probó
que fue en propia defensa
y demostré mi inocencia

Soy culpable ya lo sé,
más no merezco la gayola.
Lo maté porque papá
me negó una Coca Cola

(Estrib)

Las mujeres me espantaban
les temía y me attarraban
y a pesar de las sesiones,
la cosa no se arreglaba

y crecían las tensiones
pero no las soluciones
no es verdad que este tan mal
yo no soy homosexual

Pero un dia me asumi,
la verdad me vino sola,
soy pero ya no me importa
porque tomo Coca Cola

(Estrib)

Ahora refresco mejor
soy un buen consumidor
Yo no arreglo mis problemas
pero les doy buen sabor

Coca Colas de a montones
y burbujas de color
Soy feliz, soy un gran mito
soy el nuevo prototipo

Si quiere vivir mejor
haga correr esta bola
La generación de Pepsi
y el mundo de Coca Cola

(Estrib)

Jorge Schussheim - Todo va mejor

Chivo aparte: si tenés vinilos y los querés pasar a CD, escribí a astrolabiocds@yahoo.com.ar.
Para lo que sea música, contratá músicos...

sábado, 14 de julio de 2007

Te paso un temita de unos amigos...


La verdad que no sabía que se podían encontrar estas cosas tan abiertamente...

Para el desprevenido que aún no voló por estos lares musicales, es un video de Pink Floyd (aunque falte Mr. Pink a la cita) la gira P.U.L.S.E. que hicieron allá por el '94
Es un recital completo de 1h 25ms, y se puede apreciar en la página de videos de google.
Así que gente: faso, pantalla completa, pocas luces y a disfrutar...

martes, 5 de junio de 2007

Elecciones 2007

El responsable de este Blog, recomienda:

NO VOTAR A MAURICIO MACRI.

Queda abierto este espacio de debate. Sean bienvenidos.

sábado, 2 de junio de 2007

lunes, 28 de mayo de 2007

Elecciones 2007

Viendo los diferentes sitios de los candidatos me encontré con esto:

http://www.ciudadpro.org.ar/vertema.php?idtema=235

Es un lugar donde todos los "Pro" de la ciudad pueden poner su foto de apoyo al partido "Propuesta REPUBLICANA".

Acá les dejo el TOP TEN de estos especímenes bien representativos:

1) Si de "seguridad" se trata, qué mejor que un pro-milicos, no?

2) El bosterito, que no sabe qué vota, pero es de boca.

3) La conchetita

4) A este le faltó "...y religión" (se escucha la marcha militar de fondo o me parece a mí?)

5) Otro de los bobos al que InfoBae le lavó la cabeza.

6) Sin comentarios.

7) Sí, tratémoslos como si fueran personas, no?

8) Gabriela reciVida de la Universidad del Salvador, Mauricio de la UCA, alguno de pública?

9) La Conchetita II

10) Eh... no entendí. Piensa que Macri va a preocuparse por eso?

miércoles, 16 de mayo de 2007

Vuelo


Bailaba. Flotaba con la música. Sus pies apenas rozaban el suelo. Con su cabello otoño imitaba una hoja volando al compás del viento.

lunes, 30 de abril de 2007

Personajes

Se puso su remera con la cara de Olmedo sonriente como si aún estuviera aquí. Luego se terminó de vestir, tomó la mochila, bajó las escaleras y salió rumbo a su trabajo. Al cerrar la puerta tuvo la sensación de que se olvidaba algo, pero no le dio importancia.
La cabeza de Juan P. seguía dando vueltas en un vuelo de problemas, seudo soluciones, recuerdos, broncas y un par de chistes malos de los cuales él solo se reía.
Hacía dos meses que los albañiles habían empezado la construcción del piso de arriba de donde vivía y su vida se encontró violentada por el polvo, las nuevas goteras, los cortes de luz y la falta de gas. Al mismo tiempo que intentaba buscar alguna solución, se indignaba por vivir en esas condiciones y sonreía al pensar en su propia imagen sentado en el inodoro con un paraguas para que la gota revolucionaria no le moje el marote.
Inmerso en todo este revuelo personal sólo pudo prestar atención a un vendedor de Hecho en Bs. As. que triste ofrecía su revista. No le fue difícil reconocer las máscaras de la comedia y la tragedia dibujadas en la tapa y el título que decía "Los personajes somos nosotros en otras situaciones". Lo miró a los ojos, sacó un billete del bolsillo y se llevó el ejemplar.
Luego de darle el vuelto se quedó mirándolo. Desde lejos vio como antes de desaparecer de su vista compró unos panes caseros a un vendedor ambulante. Al verlo alejarse, Juan P. recordó un momento a su hijo. A esa altura ya tendría unos 25 años.
Hacía ya muchos años que trataba de encontrarle un rumbo a su vida. Con gran esfuerzo le exigió a su mente repasar todos los trabajos que había tenido en los últimos diez años. El camino se hacía permanentemente más difícil. No había muchas alternativas para una persona de 57 años que no encuentra su camino. Pensando en todo esto se encaminó hacia Florida. A esa hora comenzaban a salir los empleados de las oficinas para el almuerzo y había mayores posibilidades de venta.
Tenía la costumbre de revisar los cestos de basura en busca de algún objeto desvalorado que a él le sirviera. En una esquina vio en uno de los cestos un paquete pequeño. Sin demasiadas expectativas rompió el papel madera que lo cubría. Las piernas le comenzaron a temblar cuando descubrió dentro un fajo enorme de billetes de cien dólares. Miró hacia los costados, lo guardó nerviosamente en el bolsillo interno de su saco descocido, y con el corazón latiéndole a punto de explotar, emprendió rápidamente el camino para su casa.
Diez metros duraron sus pasos cuando lo detuvo un muchacho de unos treinta años. Lo tomó del brazo y le dijo: "Negro, vos sabés que eso no es tuyo, así que dejalo donde estaba porque va a terminar todo mal".
Juan P. trató de mantener su mirada intimidante ante este hombre desconocido. Le había costado mucho esfuerzo reunir todo ese dinero. Sus últimas semanas de vida habían sido un calvario. Se había asegurado que todo salga de acuerdo a lo indicado por los secuestradores. Al ver a ese pordiosero revolver el cesto con el dinero y retirar el paquete, se le heló la sangre. Por un instante pensó que todo estaba sucediendo según lo planeado, pero un golpe de lucidez le hizo darse cuenta de que esa persona estaba fuera de la película que él estaba sufriendo.
Luego de amenazarlo, su brazo tomó decididamente el de aquel hombre. Éste, rápidamente intentó zafarse y con miedo le escupió el rostro. Al cerrar los ojos en acto reflejo sintió un duro golpe en su nariz. Cuando logró reaccionar, el hombre se estaba alejando de prisa, corriendo hacia la avenida. Con la sangre brotando de su cara, Juan P. comenzó a perseguir al hombre. Le gritaba. Su mundo se le desvanecía nuevamente. Sólo pensaba en su hija. Pensaba en ella y corría. En ese momento se cruzó con un muchacho en la esquina que hablaba por su celular y lo identificó.
Habían planeado todo minuciosamente. No podía haber margen de error. Él debía esperar en la esquina hasta que alguien tomara el sobre, pero para ello todavía deberían faltar no menos de cuarenta y cinco minutos. Juan P. sabía que desde esa posición, era poco probable que tenga que participar en el operativo. Se había vestido de jean y camisa para no generar sospechas y evitar así cualquier presencia policíaca en la zona. Desde el celular podía escucharse la voz de su novia, a punto de llanto, terminando con la última discusión entre ellos. Juan P. terminando de acomodar sus pensamientos vio cruzar la calle al mendigo, y detrás al hombre sangrando. Comprendió que era momento de actuar. Comenzó a perseguir al hombre, pistola en mano, advirtiéndole que pare de correr. El hombre no interrumpió su escapatoria y se metió por una calle poco transitada. Juan P. sabía que esa situación le era favorable. Sin titubear, disparó al aire para intimidarlo, pero no hubo respuesta. Estaba a unos cincuenta metros. Desde esa distancia y en movimiento le iba a ser difícil acertarle, pero no dudó.
Antes perderse aquel sujeto en una esquina, Juan P. apuntó su arma y disparó.
Juan P. llegó a doblar antes de que lo alcance el disparo, empujó a un muchacho que venía de prisa pero pensando en cualquier cosa.
La agenda. Juan P. se había olvidado la agenda. Cuando volvió a buscarla, dobló la esquina, un hombre lo apartó de su camino y su remera recibió un impacto. No recordó más. No sufrió más. Olmedo lloraba lágrimas de sangre y su cuerpo cayó inerte sobre el cordón de la vereda. En ese momento, sólo deseó ser otra persona, otro personaje de la historia.

martes, 24 de abril de 2007

La ópera de los tres centavos

El Estado, el Poder, los Poderosos, se encargan de hacer un mundo donde los pobres, el pueblo, nos sintamos grandes, tan poderosos como ellos por exigirle a un chino que nos dé una moneda de 5 centavos en vez de un caramelo, o a un locutorio que devuelva los 2 centavos restantes de la llamada, o reclamarle el centavo a un criminal que utilizando técnicas visuales de márketing coloca entre sus precios una espátula a $ 9.99 en vez de $ 10.00.
Así como en Minipaz se encargaban de estar siempre en guerra para que la prole jamás pueda vivir en igualdad, ellos cuidan de que no existan monedas de 1 centavo, ellos se toman los recaudos de que no circulen las monedas de 5 centavos, así siempre podremos salir a protestar en contra de otros como nosotros y no contra ellos.
De esta forma, preocupados por defender nuestro derecho al centavo, nos olvidamos de nuestro derecho a comer, a ser iguales, a trabajar, a recibir educación, a la no discriminación, a vivir dignamente.
Pero no se preocupen, los poderosos de siempre estarán cuidando de nuestros verdaderos derechos, guardándolos en sus cajas fuertes y vendiéndolos en acciones millonarias a otros poderosos.

PD: entiéndase el ejemplo como eso, como un ejemplo de tantas cosas que nos dan de mamar para que podamos sentirnos satisfechos en nuestras ansias de poder.

miércoles, 18 de abril de 2007

De Nada Sirve


De nada sirve... escaparse de uno mismo.
De nada sirve... escaparse de uno mismo.
Y 20 horas al cine puedes ir
y fumar hasta morir,
con mil mujeres puedes salir,
a los amigos los puedes llamar.
De nada sirve... escaparse de uno mismo, no, no.
No se dan cuenta que de nada sirve,
tocar la batería,
seguir la acería.
No, de nada sirve. No, de nada sirve.
Y 20 horas al cine puedes ir
y fumar hasta morir,
con mil mujeres puedes salir...
De nada sirve... escaparse de uno mismo.
De qué le sirven las heladeras
y lavarropas, televisores
y coches nuevos y relaciones
y amistades y posiciones?
Si están podridos y aburridos
de este mundo que esta podirdo.
No, de nada sirve. No, de nada sirve.
Los que van a la oficina,
dicen que todo sirve,
los que van al puerto,
les duelen las espaldas,
los que hacen música
creen que es lo mas importante.
Nada sirve si uno lo usa
para la soledad interna.
Que siempre los corre,
que siempre los corre, oh yeah!
que siempre los corre.
Cuando están solos,
están bien solitos,
ya no hay guitarritas
ni amplificadores,
están solos en la cama
y empiezan a mirar el techo
y empiezan a mirar el techo
y empiezan a mirar el techo
y en el techo no hay nada.
Hay solamente un techo.
Qué pueden hacer?
Qué pueden hacer?
Es muy tarde y son las tres de la mañana,
los bares están cerrados,
las mujeres duermen,
los cines también estén cerrados.
La guitarra no se puede tocar,
si no el vecino se va a despertar.
Qué puedo hacer?
Qué puedo hacer?
Qué puedo hacer?
Estoy solo y muy aburrido,
no sé qué hacer.
Qué es mi vida?
Qué es este mundo?
Qué soy yo?
Me voy a volver loco!
No sé qué hacer,
no sé qué hacer.
En ese momentito se dan cuenta
que todo es una estupidez.
Cuando van de veraneo
y bailan yeah yeah yeah.
Con sus movimientos centroamericanos,
sensualidad fabricada,
tratan de levantar mujeres.
Pero están vacíos
y están muy podridos.
Volvemos a la cama
que es un gran lugar,
para dormir o también para fifar.
Cuando lo consiguen,
en este mundo es difícil,
está reglamentado.
Muerdan la almohada,
que desesperación.
No saben qué hacer con sus vidas,
ya todo fracasó:
han masticado chicles,
han comido chocolates,
han leído Radiolandia,
han llamado a sus amigos,
han salido con mil mujeres,
han grabado treinta mil discos,
han sido famosos,
han firmado autógrafos,
han comido hasta reventar,
han fumado hasta acabar.
Y qué queda?
No queda, no queda.
Nada queda, nada queda,
nada queda.
Hay una cosa que sirve,
que sirve a esta humanidad
y es darse cuenta que nada sirve
si uno lo usa
para escaparse de uno mismo,
de uno mismo.
Amigo te doy un consejo,
aunque yo consejos no doy.
Que trates de hacer la prueba
de parar la maquinita,
la maquinita que llevas dentro de ti
y fijarte qué es lo que pasa.
Qué es lo que pasa cuando te agarra la soledad
y te agarra el hastío?
No escuches discos de Bob Dylan
o de los Beatles,
de los Rollings Stones
o de Mick Jagger.
Mucho Silencio, mucho silencio.
Mucho pensar, mucho pensar,
mucho meditar, mucho meditar.
Nada de ovación, nada de ovación
y pensar...
Qué es lo que pasa conmigo?
Qué pasa conmigo?
Qué pasa conmigo?
Qué pasa conmigo?
Soy inteligente, también soy intelectual.
Soy bastante inteligente
pero estoy muy aburrido
y estoy solo y muy aburrido.
Qué es lo que pasa conmigo?
Yo no me lo puedo explicar.
Por favor que alguien me lo diga.
No puedo salir de mi,
estoy muy encerrado en mi prisión de carne y hueso.
Estoy encerrado en mi prisión de carne y hueso.
No puedo salir!
No puedo salir!
Me voy a morir dentro de mi!
Antes de morir yo quiero salir!
Ver las estrellas y el mar,
me quiero ahogar y quiero salir.
Vení por favor!
Yo quiero vivir! Yo quiero vivir!
No sé qué hacer, no sé qué hacer.
Yo quiero vivir! Por favor vení!
Qué puedo hacer? Qué puedo hacer?
No hay nada que hacer!!
Tenés que vivir. Tenés que vivir.
Tenés que sufrir. Tenés que arriesgarte.
Tenés que jugarte, tenés que jugarte.
No podés tener seguridad,
no podés tener ninguna propiedad.
Tenés que jugarte, tenés que jugarte,
tenés que salir a que te rompan la cara
que te maten que te pisen.
Tenés que querer a cualquiera,
tenés que odiar a cualquiera.
Ay! todos pasan a mi lado.
Nadie me mira, nadie me mira.
O si me miran es para encerrarme.
Estoy muy encerrado.
No, no, no, no.
De nada sirve, de nada sirve...escaparse de uno mismo.
Moris

Un tema "The Wall" argentino.

sábado, 14 de abril de 2007

Otra velita... otras gotas...

Hoy cumplo 2 añitos de vida con este espacio de cosas que viví...

y siguiendo con los homenajes divinos... sí... hoy también llueve...

ohmmmmmm

Uy, mirá el loco que entró... quién es? el dalai lama? parece el, como mierda era, el brujito hindú! ja... le falta la sítara... cómo les lavan la cabeza a estos chabones... les meten el hare krishna y se la pasan fumando sahumerios, vendiendo esos libritos de 40 paginas... ahí lo tenés... con mil libritos de autoayuda, meditación... a ver... "El pensamiento y la sabiduría", ja, no tenés cara... dónde estoy? a ver si te corrés gorda que no me dejás ver... Medrano... puta madre ya llego tarde... mirá cómo me mira el hijo de puta... encima salió puto el pelado... nos enyoguizaamossssss.... pa mí que me está leyendo la mente... estos tipos toman drogas y fuman opio todo el día y se les abren los poros de la zabiola y te leen lo que pensás.... a ver... si me estás leyendo la mente pestañá, dale pelado puto... nah, fue de culo... así que me lees la mente... a ver si sabés lo que estoy pensando ahora... memeflelfje flcjeiiieeelljsssjsl.... cdkiiesll fekiidlleu.. querlrrjjiiiiuuuzzz... qgoorrlm dksuuñod.... gloerrreee.... mamiiita que teeetassss... fdldoooerlrrerrreeee.... dreflleeeerrree fddleoorzja... ja.. ah, no podés? no te enseñaron a desencriptar?... ja, viste, te diste cuenta de que me di cuenta de que me estabas hackeando la mente, ves?... ahora yo también te puedo leer la mente a vos... eehh.... ni a palos... ya se dio cuenta que no puedo... estás pensando en... fdloreellcooorreoooo... se debe estar cagando de risa de las pelotudeces que le digo... encima no sé cómo mierda hace para estar serio... quizá le está leyendo la cabeza a la tetona... claro... boludo no es... Angel Gallardo... no llego ni a palos... a ver señora si mueve el carrito del bebé que quiero bajar... gracias señora... la concha de tu madre... chau cunfú... ni se movió... qué hijo de puta... claro, les enseñan a no deschavarse.... qué muerta que la tienen...

jueves, 5 de abril de 2007

martes, 27 de marzo de 2007

La Libertad es la libertad de poder decir dos mas dos son cuatro. Si eso está garantizado, todo lo demás puede seguir.

jueves, 22 de marzo de 2007

En la mesita de un bar...

Nosotros vamos a ser siempre amigos, pero cada vez que te hable, nuestras almas estarán a medio metro haciendo el amor.

martes, 13 de marzo de 2007

Time

Mientras transcurren los momentos
que conforman un día oscuro,
desperdicias y malgastas las horas
en una forma irresponsable,
deambulas por un sector de tu pueblo
esperando que alguien o algo te muestre el camino.

Estás cansado de tenderte al sol
y de quedarte en casa para mirar la lluvia.
Eres joven y la vida es larga,
y es hora de matar al presente,
Y entonces, un día, te encontrarás
con que han pasado diez años.
Nadie te indicó cuándo correr,
perdiste el disparo de largada.

Y corres y corres para alcanzar el sol,
pero éste esta hundiéndose
y dando la vuelta para aparecer
detrás de ti otra vez.
El sol es relativamente el mismo,
pero tú estás más viejo,
con menos aliento y un día
más cerca de la muerte.

Cada año se hace más corto,
nunca parece ser encontrado el tiempo.
Planos que no sirven o son media página
de líneas garabateadas,
cuelgan en tranquila desesperación:
son la idiosincracia inglesa.
El tiempo pasó y la canción ha terminado.
Creía que tenía algo más para decir...
Pink Floyd
El lado oscuro de la Luna

Bueh, como dijo Lorena Bobbit, la voy a hacer corta. Hoy, martes 13, es mi cumpleaños. Mierda. 30. Mierrrrda.
Son esos cumpleaños claves en los que uno debería sentarse a reflexionar acerca de lo que nos ha enseñado la vida, no? no.

Tengo mil boludeces que decir y ninguna, sólo se me viene a la mente esta:
A los trece años, empezamos con un profesor de educación física en la secundaria. El tipo empezó con el tema de hacer flexiones de brazos. Teníamos que hacer x cantidad por semana. Luego y, después z, etc... siempre se iban incrementando. Yo, flacucho, campión de güeso culturismo, llegaba a duras penas a 10 flexiones. En realidad todos andábamos por la misma cantidad, excepto Juan Manuel Piombo. El chabón hacía 20, 25, 30 flexiones y ni mú.
Una vez le pregunté cómo mierda hacía. Cómo hacía para hacer tantas flexiones?
El me dijo:
Viste cuando estás haciéndo las flexiones, y llega un momento donde no das más? donde los brazos no te dan más y no podés seguir? Bueno, en ese momento yo decido seguir.

Quizás fue a los 13 años, y de la boca de otro chico de 13 años, lo más claro que me enseñaron en 30 años, mi primer cuarto de vida.

viernes, 2 de marzo de 2007

Palabra

Estaba enamorado de ella desde que descubrió que podía enamorarse. Sólo la vio una semana en su vida pero le bastó para que jamás se le borre de la mente.
Ella nunca le fue indiferente, lo cual era normal dada su forma de sociabilizar. Tenía la particularidad de seducir con una mirada, sin siquiera quererlo, a cualquiera que se le pusiera enfrente. Un brillo que hacía imposible pasarlo por alto mientras se conversaba con ella. Pero él cayó rendido. Perdido. Desde el primer momento que la vió se le arraigó en su corazón y su cabeza, su sonrisa y su mirada.
La vida los separó. Cada uno vivió su mundo. Él siempre recordándola.
Veinte años después, perdido en un vagón de subte, levantó su mirada y la vio. Sentada. Cabizbaja con la mirada en blanco y negro. Por un instante dudó si era la misma persona que él recordaba, por eso la llamó, muy bajito, por su nombre. Ella levantó su ojos y tardó en reconocerlo. Cuando lo hizo fue como si hubieran presionado el botón de "ON" de su sonrisa.
Veinte años esperando reencontrarla. Había planeado cada uno de los posibles encuentros. Rápidamente hizo un chequeo por su memoria para acordarse de lo que debía hacer, pero sólo se le apareció en su cabeza la imagen de ella sonriéndole y mirándolo una semana. Pese a eso, logró sobreponerse a la sorpresa, improvisó unas cuantas palabras precisas y la convenció de tomar un café.
Ella le habló brevemente las cosas que transcurrieron en su vida. De su hija de 5 años. De sus dos divorcios. De su trabajo. De nada más. No tenía mucho que contar. Por el contrario él la dejó fascinada cuando le habló de sus viajes, vivaz, comprometido con el relato, como si estuviera en una película. Saltaba de temas a temas enredándose en detalles que le hacían recordar otra anécdota que la hacía reír. Hablaba con la soltura que le habían dado todos esos años.
El momento mágico comenzó a producirse cuando él confesó que ante cada maravilla que encontraba a su camino, se la imaginaba a ella, sonriendo a su lado y con el brillo que siempre estuvo presente en sus ojos. Lo contaba tan sincero, tan poético, que ella jamás dudo que fuera cierto.
En su entorno, entre sus amigos, ya desde chico, y ella realmente lo recordaba así, fue considerado un soñador empedernido. Un poeta que jamás escribió un verso. Y así, sin proponérselo, entre palabras de halago, entre sonrisas florecientes, entre recuerdos, ella se descubrió más joven. Veinte años más joven. Y el brillo renació. Fue como cuando después de correr todo un día, agobiado, agotado, cansado, uno se sienta en el sillón con una botella de agua refrescante. Ese momento en que a uno le vuelve el alma al cuerpo. A ella le volvió el brillo. Sus ojos, su sonrisa parecieron iluminarse como si jamás hubiera pasado el tiempo.
Él la contempló y, maravillado ante ese momento, no pudo más que callar. Calló. Se le vinieron a la mente los 240 meses en que estuvo planeando este momento y todos coincidían en este punto. Se acercó y le dijo en un susurro: "Hace veinte años que vengo imaginando cómo sería tenerte cerca. Mirarte. Enamorarte. Sentirte aunque sea un momento mía. Si llegase a poder hacerte el amor, aunque tuviera que esperar otros 20 ó 30 ó 40 años más, mi corazón seguiría latiendo con la misma intensidad que lo hace ahora. Luego de eso, ya no tendría más sentido seguir respirando".
Ella lo tomó como un cumplido. Lo miró fijamente unos segundos, y lo besó profundamente ensimismada en un sueño lejano.
Llegó la noche. Él la invitó a su casa. Ella supo que su marido no iba a esperarla. Él la desnudó. Ella aceptó. Se recostaron e hicieron el amor durante horas.
Ella jamás salió del sueño de sus palabras. Jamás escapó, ni se propuso salir de ese lugar mágico al que sus susurros la habían llevado. Se durmió profundamente, con la sonrisa pintada en su rostro.
Para él, en cambio, no fue gran cosa. Él la encontró con movimientos torpes. Sintió la pesadez de los años de ella. Por momentos lo desconcentró una particula de polvo bajo el rayito de luz que entraba por la ventana. Deseó no haber llegado nunca a ese momento. Sintió cierta decepción en comparación a todo lo que había imaginado en su vida.
Pese a todo, quizás para que ella se sintiera halagada, quizás para no faltar a su palabra luego de tantas promesas, tantas y tantas veces en sus soledades, mientras ella aún no respiraba el aire real, se dirigió al baño tranquilamente.
A las 10 de la mañana, ella se levantó y lo encontró en la bañera, con una sonrisa y las venas abiertas.