miércoles, 30 de marzo de 2011

Circulo

Hace exactamente seis años, de forma inconciente y sin ningún tipo de premeditación, abría un círculo por el que intentaría caminar sin saber hacia dónde me llevaría. Tal como he recordado en alguna oportunidad, Dolina tiene la teoría de que “todo lo que hacemos es para enamorar mujeres”; y no me parece mal. Quizás ese fue el motivo por el cuál empecé a escribir acá.
Acabo de terminar de leer la novela “El pibe que arruinaba las fotos”, de Hernán Casciari. Es un libro que había leído ya de otra forma, por separado, semanalmente cuando el Gordo iba publicando sus cuentos en Orsai. Esos cuentos que terminaron siendo novela, según palabras del autor, para cerrar un círculo. Él habla también de los pequeños milagros, y así es como empieza mi camino, o mejor dicho, así es como termina.
Quiso el azar que todo esto empezara con mi fantasía intentando contar una anécdota o la esencia de la misma. Esa anécdota se transformó en el primer cuento de este espacio. Quiso el azar también, que mi fantasía situara los hechos en un colectivo 71, ya que me gustaba el recorrido por las vueltas que daba para llegar a Urquiza, donde vive mi tía, a quién iba a visitar cada no poco tiempo. Ese cuento se llamó “Taxi!”. Seguramente la anécdota real, situada en otro tiempo y otro espacio era más simple, incluso más linda que lo relatado en el cuento. Es probable. Pero de haber contado lo real, no habría existido este pequeño milagro.
Casi cuatro años estuve escribiéndole a la coprotagonista del cuento. Cuatro años sin conocer su cara. Cuatro años buscándola por los rincones, debajo de las baldosas, en los ojos de todas, en los cuentos de otros, en las películas, en mi imposible recuerdo. Luego de mucho buscar, llegué a unificar ciertas características de esa búsqueda en el personaje que interpretó Audrey Tautou: “Amélie”.
Disfruté mucho durante ese tiempo, intentando imaginar distintas formas de enamorarla, escribiendo pensamientos, opiniones, cuentos, fantasías, ideales, chistes y unas cuantas estupideces más que el único objetivo que tenían era el de describirme para que me conozca. Tuve momentos muy lindos y divertidos que me llenaron de orgullo. Tener desconocidos lectores asiduos como Camisay, Amapola, El Pibe, Cordín fue como descubrir distintos amigos a quienes contar cosas. También me emocioné cuando ví algunos de mis textos citados o copiados en páginas de otras personas, o cuando Lalo Mir y Pergolini se encantaron con el video de “La Caída”. La pasé bien y espero que alguno de ustedes también. Y todo esto por caminar por un círculo (que en ese momento no sabía que era esa figura geométrica) que comienza y termina en el mismo punto.
Los círculos que uno abre inconcientemente, cuesta cerrarlos concientemente. Pero hay que hacerlo.
Casi cuatro años después, quiso nuevamente el azar que empiece a trabajar en Martínez y, en consecuencia, que tenga que tomarme el 71 para llegar. Y allí es donde empieza a cumplirse el milagro. Uno de tantos días, entre mis lecturas bondianas matutinas, levanté la vista y me quedé paralizado cuando la vi. Ahí estaba ella. La que tanto había buscado. Ahí estaba ella: Mi Amélie.
No pude dejar de mirarla, fascinado y asustado. Sabía que era ella, la que había buscado todo este tiempo, a quien le escribí durante cuatro años, a quien le conté sobre mí, mis mierdas y mis humores. Tal como en mi cuento, estaba yo ahora convertido en protagonista, en el 71 necesitando decir las palabras correctas antes de bajarme, pero el destino fue más rápido y ella se levantó y tocó el timbre.
Tuve que tomar una decisión que yo sabía que cambiaría mi vida. Bajé detrás de ella, y pidiéndole disculpas por interrumpir la música de sus auriculares, le dije lo hermosa que era. Nada más. Ella sonrió, tal como yo esperaba que lo hiciera y me dí cuenta que tenía que contarle en veinte segundos quién era yo, mis sueños, mi búsqueda, la magia que la rodeaba y lo importante que era ella para mí.
Sólo atiné a hacer lo único que podía hacer. Tomé el boleto del 71 y escribí: www.pajarojuarez.com.ar.
Me despedí con el corazón latiendo a un millón por segundo sin siquiera preguntarle el nombre.
Había descubierto a quién le estaba escribiendo. Ahora sabía que había encontrado a esa persona a la que le iba a contar todo durante el resto de mi vida, pero cara a cara.
A partir de ese día, hice lo único que podía hacer. Le escribí a ella en esta página tres posts bajo el nombre de “Amélie”. También le escribí varios textos que nunca publiqué y que se los envié una vez que obtuve el mail.
No sé si fue un milagro; no sé si estaba escrito; no sé si fue todo producto de mi fantasía. Lo único que sé es que cuatro meses después estábamos esperando una hija, que no podía llamarse de otra forma que Amélie. Que ocho meses más tarde nos casamos y un año después decidimos emprender un nuevo camino en La Plata. Abrir un nuevo círculo por donde podamos caminar los tres.
Para emprender ese camino, necesito hacer algo. Para abrir un nuevo círculo por donde caminar, debo cerrar el anterior, y por eso estas líneas.
Tengo en mi cabeza muchas cosas para escribir, muchas cosas para decir (aunque quizás no les interesen a muchas personas) y quizás en otro lugar podré compartirlas con ustedes.
En lo que se refiere a PajaroJuarez.com.ar esta es la despedida formal. Necesité casi dos años para hacerla. Dos años para darme cuenta del milagro ocurrido. Dos años para ver el camino transitado. Dos años para darme cuenta que durante ese camino fui feliz. Seguramente en mis nuevos caminos también lo sea, de otras formas, sabiendo que ahora mi felicidad no es sólo mía y que ni siquiera soy feliz sólo por mi felicidad.
De esta sencilla forma, el Pájaro Juárez, Chispita y Amélie los saludan desde el tren que está saliendo en este instante.

martes, 12 de mayo de 2009

jueves, 23 de abril de 2009

Y vos? que escujazz?


El lunes toca Manteca! en Notorius, vayan.

27 de Abril a las 21.30 en Notorius.
Av. Callao 966
Disquería 4815.8473
Reservas 4813.6888 (C1023AAP) Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentinanotorious@notorious.com.ar http://www.notorious.com.ar/
http://mantecajazztrio.blogspot.com www.myspace.com/mantecatrio
mantecatrio@gmail.com 15-60356771

martes, 14 de abril de 2009

Ya camina...

Realícese la siguiente prueba:

1) Coloque agua en una palangana
2) Ingrese a la misma un pie
3) Sumerja un cable enchufado al tomacorriente.

Vio? Da corriente.

Esto sucede porque el agua es conductora; transporta a través de sus moléculas la energía que proviene de la Usina más cercana.

Apoyándonos en esta hipótesis y recurriendo a la maximización, podemos imaginar que el agua que proviene de la nube que está sobre tu casa en este mismo momento, acerca algo de energía Divina.

Los Dioses (incorpóreos) nos envían a través de la lluvia, parte de su alma. Será quizás por eso que en días de tormenta como hoy, muchos poetas y escritores (algunos increíbles, otros mediocres), aprovechan para abrir sus antenas, levantarlas como un pararrayo y apuntarlas hacia el cielo, rogando que aunque sea un átomo con carga, a veces con muchos protones, otras con demasiados electrones, perdido lo roce y lo inspire. Será por eso que en días de tormenta como hoy, pero otros catorces, de otros abriles, un infelí que tenía ganas de cantar y chapotear en los charcos, melancólico de soledad, deseoso de sonrisas y por sobre todo necesitado de llorar sus propias tormentas, decidió abrir esta página.

El Pájaro le desea a este lugar que tantas alegrías le dio, un muy feliz cumpleaños. Sus primeros cuatro años. Gracias a todos los que hacen que celebrarlo sea una fiesta.

lunes, 6 de abril de 2009

Bernardo era mala leche... quedó la nata

Este Blog exhorta a su audiencia a que lea detenidamente una vez por semana los comentarios de lectores de "Crítica Digital". Dicho ejercicio es muy útil dado que tiende a reafirmar su posición ideológica. Una vez realizado usted se encontrará muy satisfecho por estar en la vereda correcta. Léase:
  • Si Usted cree en los ideales sin fijarse en las personas, si usted es un idealista del bien común, piensa más allá de sus zapatos, no le preocupa sólo la inseguridad sino las raices que la generan, no es un ser individualista, no es resentido, no es consumidor de cuanta mierda escucha y ve por televisión, cree en la justicia social, en la igualdad, en la libertad de expresión y en la democracia, entonces podrá sentirse aliviado.
  • Si por el contrario, es una negación de lo antedicho, felicitaciones, acaba de hallar a miles de fachos hijos de puta que opinan igual, entonces podrá sentirse aliviado.